A pesar de algún descalabro típico mío en las carreras de orientación tipo sprint o en los ENOs que se están celebrando por estas fechas, el sábado pasado volví a uno de los terrenos más complicados (para mí) de Madrid: El Pardo, y en concreto el plano del Palacio de la Quinta, que siempre me ha parecido más difícil que Mingorrubio.
Y volví a quedar primero. La verdad es que estar sobre aviso de la zona de las cárcavas te hace ser más cauto. No hice ningún tiempo espectacular entre balizas, pero intenté minimizar errores.
Os dejo el plano para que le echéis un vistazo.
Los resultados en Winsplits aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario